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Apuntes para la historia de Itatí

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Miguel Fernando González AzcoagaPor Miguel Fernando González Azcoaga

 

La fundación del Pueblo de la Virgen tiene lejanos antecedentes que vale la pena recordar y conocer.

“Provincia de Santa Ana” se denominó –según el padre Esteban Bajac– a toda la región dominada por el cacique Yaguarón, aunque esta denominación fue posterior a la llegada de Sebastián Gaboto. Precisamente, el 28 de febrero de 1528, un bergantín y una goleta comandados por el marino italiano al servicio de España, anclaron en las tierras del mencionado cacique sobre la margen oriental del caudaloso Paraná.

El cacique recibió a los conquistadores con gran hospitalidad, proveyéndolos de alimentos y agasajándolos “en sus caserías” que a –partir de entonces– comenzó a ser conocido como el puerto de Santa Ana en la Provincia homónima.
Según el doctor Ramón B. Contreras, para 1538 la zona se había convertido en centro de irradiación de las misiones franciscanas, a lo que el Dr. Hernán Félix Gómez agrega que desde esta época hasta 1570, aproximadamente, se fue preparando la fundación de una “Doctrina Evangelizadora”, lo que es corroborado por el P. Bajac al comprobar que en 1572 estuvo en el lugar el obispo del Paraguay Fray Alonso de San Buenaventura y luego Fray Juan de Córdoba. Entre 1528 y1584 visitó la “Provincia” y Puerto de Santa Ana, Martín del Barco de Centenera, quien en su poema “La Argentina”, publicado en 1602 en Lisboa, recogió –en algunos versos– el recuerdo de la región.

El padre Bajac opina que para 1592 había arribado ya al lugar Fray Luis de Bolaños, intensificando la acción apostólica en una “Doctrina” que a fines del siglo XVI ya era conocida por los conquistadores como la “Reducción Bolaños”. Contreras y Bajac coinciden en suponer que para 1608 –siete años antes de la fundación oficial– se edificó una ermita o capilla pequeña cuando ya las salientes piedras del río, las calizas del lugar, la ribera toda, influyeron para que la denominación hasta entonces conocida sea trocada por el nombre de “ITATÍ”, traducido del guaraní como “punta de piedra”.

Lo cierto es que ni “Santa Ana”, ni “Yaguarón”, quedaron en los anales de la memoria, siendo suplantados por la última y definitiva denominación, aunque para 1621 el padre Marciel de Lorenzana en carta al Rey de España, el nombre de “Yaguarí” seguía recordándolo.
La Reducción de la Pura y Limpia Concepción de Itatí se fundó oficialmente el 7 de diciembre de 1615, cuando mandaba sobre la región Hernando Arias de Saavedra, quien encomendó la organización y dirección de la misma a Fray Luis de Bolaños. Entre los primeros exploradores de la zona y co-fundador de Itatí puede hallarse la figura del capitán Simón de Meza, vecino de la ciudad de Vera de las Siete Corrientes, quien exploró el lugar y dio algunas primeras ideas para la conformación de un pueblo de indios. Su nombre, junto al de Hernandarias, debe vincularse también a los orígenes de Itatí.
Se sabe que ya por entonces era venerada la imagen de la Pura y Limpia Concepción, la iconografía taumaturga más bella del país y una de las principales en el continente. Sus medidas y características son ciertamente notables.

¿Cómo y cuándo fue traída? Teorías diversas, suposiciones varias, se han esgrimido para explicar su presencia y hacerlo involucra un trabajo único que no será develado en tanto y en cuanto no se acuda al auxilio de la ciencia para saber su exacta edad, aunque debe tratarse de la iconografía más antigua del NE argentino y de las más antiguas de toda América. Lo cierto es que ya para la última mitad del siglo XVI, la imagen de la Virgen estaba en la zona, es decir es anterior a la fundación misma.
La Reducción fue fundada aguas abajo, al oeste, del actual emplazamiento, en el lugar hoy conocido como Tabacué (pueblo viejo), precisamente en el antiguo puerto de “Santa Ana”, en las “Caserías del Yaguarón”, lugar donde aún se encontraban los cimientos de piedra de aquella ermita levantada por Bolaños para su primitiva doctrina a fines del siglo XVI y donde, de seguro, se habrá rendido culto a Nuestra Señora, hasta que en 1619 –por causas diversas– la Reducción, fundada ya oficialmente, se trasladó a su actual emplazamiento en tiempos en que dirigía la Reducción Fray Juan de Gamarra.
Para 1621, la Reducción de Itatí se componía de 293 hombres, 292 mujeres y 306 niños de ambos sexos y se proyectaba ya como un próspero asentamiento que se autoabastecería por su sistema comunitario hasta su disolución dos siglos después.